lunes, 25 de febrero de 2013

AXEL LAWARÉE


Diferentes y muy variadas son las razones por las que un jugador puede no triunfar en su estancia en Sevilla. No aclimatación a la ciudad, falta de calidad, lesiones, mal feeling con el entrenador... Hoy vamos a analizar dos de esas causas que vistos los precedentes conlleva al más absoluto de los fracasos a la hora de ejercer la profesión de balompiedista en la ciudad, vistas la camiseta que vistas: Llamarse Axel y ser belga.

Todos recordamos a aquel mediocampista brasileño que en su día estuvo en la órbita del mismísimo Real Madrid al que apodaban “La cobra” y que hoy en día se dedica a predicar la fe, inspirado a buen seguro por nuestro buen amigo y fiel de esta casa el Párroco de  Amate. Su paso por el Sevilla lo podríamos calificar de olvidable si no de como mínimo intrascendente. Lo de ser belga pues tres cuartos de lo mismo y en cualquiera de las aceras, muchas dudas en un par de partidos fue lo único que ofreció Gaspercic en estancia en el Betis, y que decir (aunque nos duela) de uno de los jugadores favoritos de esta página y cuya camiseta tengo a bien portar gallardo mientras escribo estas palabras para ver si me sirve como musa, nuestro querido Tom de Mul al que ni las lesiones ni Jesús Navas le permitieron demostrar absolutamente nada más allá de aquel recordado gol al Getafe.

Todo esto viene a colación porque hoy vamos a hablarles del pionero de los belgas que llegaron a la ciudad para jugar al fútbol profesionalmente: Axel Lawarée, que como ya podrán adivinar por las pistas que le hemos ofrecido, con esa nacionalidad y ese nombre, su rendimiento solo podía tener un destino: El fracaso más absoluto.

Nacida en la bella localidad de Huy el 9 de octubre de 1973, Axel Lawarée era un prometedor delantero que destacaba en las filas del Standard de Lieja y las categorías inferiores de la selección belga cuando decidió aceptar irse cedido un año al Sevilla FC, a pesar de que estuviera en segunda, para demostrar que estaba preparado para una Liga tan exigente como la española pero su rendimiento fue más propio de su ciudad natal (Mucho ¡Uy! y poco ¡gol!) que del prometedor jugador del que nos hablaban sus referencias.

Llegó Axel con su simpatía, su don de gentes, su alegría, sus ganas de vivir, su entusiasmo, su tesón y con su esfuerzo y su humildad se ganó el corazón de todos sus compañeros, sobre todo de Casagrande, Eboue, su tocayo Axel, Oulida, Lucio Wagner  o Thetis, para los que más que un compañero era un amigo y un apoyo importante dentro del vestuario. También el de Julián Rubio, que se dijo: “he de rendirme a la evidencia. Lawarée ha de ser titular” y así fue. Lawaree comenzó desde el inicio en la mayoría de partidos del inicio liguero de la temporada 1997/98 al igual que el Sevilla a buen nivel e incluso dio sus primeras muestras de su supuesta facilidad de cara a puerta en la jornada 3 marcando el tercer gol en la goleada que los sevillistas le endosaron al Jaén, pero pronto un repentino bajón del que se suponía era el gallito de la categoría supuso la destitución de Rubio y su estrella se fue apagando. Se contrató a Vicente Miera, como nuevo técnico y  seguía contando con él, pero ahora como revulsivo y haciéndole partir en la mayoría de ocasiones desde el banquillo, aun así seguía disputando minutos, situación que cambió radicalmente con la llegada de Juan Carlos Álvarez en el banquillo tras la destitución del ex seleccionador pasando al más absoluto de los ostracismos. Él no se lo explicaba, luchaba como un jabato por demostrar su valía, pero cada vez que se caía no encontraba una mano amiga que le ayudara a levantarse.  Desesperado, sin saber qué hacer y habiendo cambiado su habitual sonrisa y su gesto amable por un semblante mucho más serio y apagado solo vio un pequeño rayo de luz cuando una nueva destitución de entrenador le llevaba a partir teóricamente de cero con la llegada de uno nuevo, en este caso Fernando Castro Santos, pero el bigotudo gallego tampoco confió en el belga, dándole eso si, al menos la posibilidad de disputar sus últimos minutos como sevillista en la jornada 33. Al finalizar la temporada el Sevilla hace balance de su rendimiento (12 partidos,  665 minutos y un gol) y decide que es demasiado pobre como para intentar si quiera su fichaje, no haciendo efectiva su cláusula de compra y dejándolo escapar para siempre. Si en aquel momento el Sevilla FC hubiera tenido la suerte de contar con blogs como este que le permitieran tener en cuenta estos pequeños detalles como el que le comentábamos al principio, a buen seguro se hubiera ahorrado una ficha en aquella fatídica temporada 97/98.

Tras su paso por el club hispalense lo cierto es que a Lawarée no le fue del todo mal. En el hoy desaparecido Royal Excelsior Mouscron volvió a encontrarse con su instinto goleador, lo que le valió  su fichaje con el SC Bregenz donde se proclamó máximo goleador de la liga austriaca en 2003 llegando incluso a especularse su posible paso al Atlético de Madrid. Finalmente fichó por uno de los grandes  de su país del fútbol austriaco, el Rapid de Viena logrando el título liguero al que colaboró con goles y buen juego y participando en la Liga de Campeones en lo que fue un punto negativo de inflexión en su rendimiento. Ya no era el mismo, había perdido la magia de cara el gol e incluso su puesto en el once, lo que le llevó a emigrar al fútbol alemán, concretamente al Fortuna de Düsseldorf, por aquel entonces en segunda donde aportó su granito de arena para lograr el ansiado ascenso. Con 36 años y su participación relegada solo a momentos puntuales, Axel ficha por el TuS Bösinghoven donde pelotea unos cuantos partidos y de ahí pasa en 2011 al RFC Hannut, en el que a sus 39 años aun sigue dando muestras de su instinto depredador en el área, instinto que en absoluto demostró en su paso por la capital hispalense, lo que no fue motivo para que guarde un mal recuerdo de la ciudad y del equipo, al contrario, guarda como oro en paño las camisetas que sudó (moderadamente) junto a sus compañeros. La afición tampoco le olvidó y cuenta incluso con aficionados que orgullosos muestran al mundo balones firmados por este pionero de los belgas en Sevilla. El precio de esta preciada reliquia: incalculable.

11 comentarios:

Rinat Rafaé dijo...

Gracias a @NanoCarmona por proporcionarnos la fantástica foto de Axel Lawarée que preside la entrada.

Anónimo dijo...

Solo un comentario: la capital de Belgica es Bruselas y la de Austria Viena. Por lo que si Axel es belga y el Rapid de Viena austriaco, el Rapid no es un "grande" de su pais, Belgica, sino del pais en el que en ese momento jugaba Axel, Austria.

Rinat Rafaé dijo...

Pues ciertamente Anónimo, tiene usted más razón que un santo. Fallo al redactar que ya ha sido convenientemente corregido, aunque el Rapid de Viena es un grande en Austria, en Bélgica y en Burkina Faso, eso no podrá discutirmelo. Gracias por el aviso ;-)

Me alegro que siga usted comentando en este blog después del homenaje que le dimos en la pasada entrada!!

Jose MME dijo...

Imperdonable no mencionar el cántico con música de "Alabaré a mi señor" que cambiaba a "A-Lawaree mete ya un gol". Uno de los cánticos dedicados a un futbolista más cachondos de la historia.

¿El equipo de Huy se llama Huy F.C.? ¿Dicen los comentaristas deportivos cosas como "Gol del Huy" o "Huy del Huy"?

"Moderadamente" xxxxxxD.

Me has dado el día. No sabía que el Mouscron había desaparecido.

Hay que hacerse con ese balón firmado.

Rinat Rafaé dijo...

Coño, a mi lo del cántico ese ni me suena José, la verdad...

A ver si alguien que tuviera a bien cantárselo en alguna ocasión nos lo confirma

Dami Fernández dijo...

La de juego que hubiera dado este individuo de haber jugado en ese lamentable Atleti de principios de siglo...

PD: estaré el miércoles en Nervión para animar al SFC. Espero no tener problema pa retirar la entrada con DNI en cualquier taquilla. Saludos!

Amate Preacher dijo...

Queridos Hermanos: ando ocupado estos días, supongo que no es necesario que hable más, pero tengo mis opciones...
En fin, yo propongo la creación de la Peña Never Axels, para así no olvidar la importancia de un nombre a la hora de no fichar.

Anónimo dijo...

Se le recibe y agradece el agradecimiento Sr. RR. La verdad es k el anterior comentario fue mi 1a aportacion, y seguro no la ultima, a este melancolico blog, x lo k comparto el pasado homenaje con todos los fans anonimos. Gracias a ustedes x tener un blog tan entretenido y curioso. Un abrazo de un no sevillista ni betico ni andaluz.

Aracnidus Rojiblancus dijo...

Lawaree fue uno de mis ídolos, siempre tenía la duda de por qué era tan malo, si por su nombre o por su nacionalidad. Creo que era uno de los ídolos de De Mul.

Silvio dijo...

De Bélgica su cerveza pero por favor no sus furgolistas que no tienen ni rock, ni rollo ni swing!!

Anónimo dijo...

Un chaval mu güena gente. Fui su profe de español unos meses. Qué recuerdos...