miércoles, 10 de diciembre de 2014

ADDELJALAK MOHAMED AL HACIN “JALA”

Abdeljalak Mohamed vino al mundo por la gracia de Alá (y de un encuentro fortuito de sus progenitores en la sala de fiestas/discopub de moda en Ceuta nueve meses antes) un desapacible 8 de noviembre de 1967. Desde pequeño lo conocían en su bloque de pisos como “El Príncipe”, pero no porque viviera en la conocida barriada ceutí, sino porque cada tarde después de volver del colegio el chiquillo se merendaba un paquete entero de galletas del Príncipe de Beckelar. Su familia lo contemplaba con asombro cada tarde a lo que luego se le unieron los vecinos y curiosos de la zona y lo que al principio eran murmullos de asombro tipo “¡vaya como jala el niño!” pronto se tornó en decenas de personas que lo animaban y jaleaban hasta que se zampaba las últimas migas con un sonoro “¡Jala! ¡Jala! ¡Jala!” (al más puro estilo universitario estadounidense). Hasta Juan y Medio se hizo eco en uno de sus programas de la habilidad del chico, por lo que en lo que en el ámbito local también se le empezó a conocer como "Jala".


Como si de un Pequeño Nicolás se tratase, a los 17 años Jala fue captado como agente secreto del CNI e infiltrado en una comisaría de la ciudad con el fin de desarticular una poderosa célula de terroristas islámicos que operaban en Ceuta. [Modo Marujeo ON] Durante su investigación conoció a una moza mu buena que estaba to pollua surgiendo un enamoramiento instantáneo entre ellos, pero era un amor de lo más complicado pues ella era la hermana de uno de los mayores camellos de la zona, un zagalico mu bien visto con unos ojos azules que tenía locas a todas las chavalas del barrio pero que no era trigo limpio. El hermano camello de la enamorada de Jala (?) no tenía mal corazón, que todo lo que hacía lo hacía para que su familia fuera a mejor, pero bueno del to no era que el nota traficaba con drogas y llevaba una pipa siempre encima, así que bueno, bueno, bueno lo que se dice bueno no era, además no quería que su hermana saliera con el Jala porque la había comprometío con su primo, que en apariencia era un franchute de dinero pero en secreto era el cabecilla del grupo terrorista que Jala investigaba, así que si había comprometío a su hermana con su primo pues ésta se tenía que casar con él y punto en boca sin discusión alguna lo que complicaba del todo la relación. A pesar de eso la chavala, que era mu viva, cada vez que el otro se lo decía le respondía con un “ji, ji, ji, aro” como a los locos pero luego se iba volá con su Príncipe y no veas cómo se lo trincaba que se ponía en plan “Pon, pon, pon” que no veas, se ponía fina pero claro… es que era amor. Ella lo quería [Modo Maruja OFF]


Como en Ceuta su amor era imposible decidieron fugarse juntos y como Jala era del CNI falsificó unos documentos y se cambió el nombre a Aldelhalak Mohamed Mojta (no es coña, hemos encontrado al jugador con el nombre que le da el título a la entrada y con este ¿explicación posible a parte de ésta?) y se hizo un Curriculum Vitae complementado por unos informes oficiales bastantes pro en los que decían que el chaval era futbolista y de los buenos y que había jugado en el Ceuta Atlético. Claro, como en aquel entonces no había ni internet, ni videos del Youtube, ni nada por el estilo, en cuanto esos informes cayeron sobre la mesa de la Secretaría Técnica del Sevilla FC a principios de agosto de 1987 ficharon al supuesto lateral izquierdo del tirón y le pusieron a hacer la pretemporada con el primer equipo.


A pesar de que tenía buen fondo físico se excusaron en su juventud para justificar una más que palpable inexperiencia y lo bajaron al Sevilla Atlético donde comparte vestuario con Raudona, Rafa Paz, Nando o Andrades. No le va mal a nuestro protagonista que disfrutaba de un cómodo anonimato en la ciudad junto a su amor mientras se convertía en los jugadores más destacados del filial, razón por la que en todas y en cada una de las pretemporadas que el Sevilla realizaba en verano subían a Jala al primer equipo para volverlo a bajar al comenzar la temporada. Ocurrió en la 87/88, en la 88/89, en la 89/90 (en la cual Vicente Cantatore lo descarta siendo además del único canterano del que prescinde) y en la 90/91, no llegando a debutar jamás en partido oficial con el Sevilla FC (oye pero compartió ducha y risas con gente como Polster, Bengochea, Dassaev, Jiménez I y Jiménez II, Martagón, Miguelo o Diego, que como anécdota para contar a los nietos pues tampoco está mal) por lo que cuando se acaba su vinculación contractual con la entidad hispalense, la directiva decidió no renovarle.

A partir de aquí su trayectoria posterior es todo un misterio, quizás jugara en Los Barrios como hemos acertado a encontrar, pero no podemos confirmarlo, así que si usted, estimado lector, está interesado en conocer más de este jugador, busque y rebusque en las profundidades de ese océano del información que es el internet… que no se lo tenemos que dar siempre todo hecho ¡copón! pero recuerde, Jala era un agente del CNI, quizás cambió de identidad, quizás de nombre, quizás de cara y quizás (y solo quizás) sea su vecino… y usted no lo sepa.

4 comentarios:

Migue García dijo...

Una pregunta... ¿Qué te fumaste al escribir su infancia? Grandiosa entrada

Rinat Rafaé dijo...

No sé Migue, un tabaco que me trajo el propio Jala de allí de los alrededores de Ceuta... "Hacha" o algo así se llamaba creo recordar... un poco fuerte, eso si.

PD: Las entradas sin datos finedignos son lo que tienen, que hacen volar la imaginación xD

Alfonsobis dijo...

Venga, ya te has delatado, ves El Príncipe y no has podido evitar dejar constancia de ello en esta entrada... No pasa na, yo también lo veo, sale Hiba Abouk...

Rinat Rafaé dijo...

Jajajajaja La veo porque mi señora me obliga :-/


¿Ha colao?