miércoles, 9 de diciembre de 2015

DIEZ MOTIVOS POR LOS QUE DEBERÍAS IDOLATRAR A IVICA MORNAR

Caricatura cortesía de @SevillaFComic


(Artículo publicado originalmente en el nº 2 de de SevillaFComic | La Revista)

Vino para sustituir a Davor Suker, lo echaron de su selección por comerse un bocadillo, llevaba un bigote en la cabeza y el Gol Norte animaba a rabiar cada vez que tocaba la pelota. Estos son diez motivos por los que deberías idolatrar a Ivica Mornar.

UNO.- Su nombre pronunciado en croata viene a ser algo así como “Ibizza”. Llamándote “Ibiza” estás obligado a pegarte buenas farras y Mornar era consciente, por eso, como un rebelde sin causa poseído por el hambre, durante la concentración croata para la Euro 96 se escapó del hotel en mitad de la noche para comerse un bocadillo. Lo pillaron con las manos en la masa, el pimiento en la boca y con un hilillo de mayonesa en la comisura de la boca. Su excusa de que había fichado por el Sevilla y estaba probando los serranitos no coló, fue expulsado de la selección y sin él Croacia no pasó de cuartos en aquel torneo.

DOS.- Se hinchó de meter goles en Croacia, consiguiendo engañar de esta manera a los alemanes del Eintrach de Frankfurt, que descubrieron pronto como se las gasta el MRW croata a la hora de endosar paquetes. Un solo gol fue todo su bagaje en tierras germanas. No sabemos que clase de dominador de mentes presidía el correoso equipo alemán en aquella época pero el caso es que este genio del engaño consiguió sacarle beneficio a semejante intento de delantero endosándoselo por la nada despreciable cantidad de 450 millones de pesetas de la época al Sevilla FC. Alemanes y españoles, un binomio donde al final los primeros siempre acaban dando por culo a los segundos…

TRES.-  El club tuvo a bien filtrar  a la opinión colectiva que “croata + delantero = Suker”, así que el bueno de Ivica eclipsó a los grandes fichajes de aquella aciaga campaña 1996/97 (Marinakis, Colusso, Aranalde, Gómez, Onésimo…) hinchándose a meter goles en pretemporada contra equipos menores de la cuarta división holandesa con la única (y exclusiva) técnica de “Salto, espero a que el defensa falle y meto la puntita del pie”. Su presentación por el speaker en un abarrotado Sánchez-Pizjuán fue digna de un galáctico: “Pocos pelos, muchos goles”. 

CUATRO.- La afición estaba entregada con él. En su debut en el Sánchez Pizjuán ante el Zaragoza logró, gracias a un impresionante remate de pantorrilla, un gol en el minuto 90 que  acortaba distancias en el marcador (el partido iba 0-2). Cualquiera hubiera cogido el balón corriendo para irse al medio pero él no. Era su momento y ningún resultado adverso iba a quitárselo, así que se puso de rodillas y avanzó con los brazos en alto hacia el público para asombro de todos los presentes. Que éste y otro contra el Celta sean los dos únicos goles que sea capaz de marcar en los catorce encuentros oficiales que disputa y que a pesar de ello la afición jadee cada pase, cada remate fuera, cada tiro al palo o simplemente cada acción con un sonoro “Ivica Mornar, Mornar, Ivica Mornar Mornar” (con la melodía del “I Like To Move It” de Reel 2 Real) da cuenta de su irresistible atractivo y carisma.

 CINCO.-  Ivica Mornar marcaba tendencia. En una época en la que Beckham daba sus primeros pasos, los futbolistas aun no eran los iconos mediáticos que son hoy en día y el croata imponía su estilo joven pero rebelde y alegre pero radical. Al llegar a una ciudad tan clásica como la nuestra, Mornar quiso romper moldes y se presentó completamente rapado a excepción de un bigotito en la cabeza que en ocasiones teñía de colores para darle un toque de fantasía. Los canis de la época juraban y perjuraban que era el símbolo de Nike y eso les identificaba con el de Split. Sin duda era uno de ellos. Años más tarde un don nadie como Ronaldo le plagió descaradamente el estilo para darse importancia mientras levantaba la Copa del Mundo. Repulsivo.

SEIS.- Solo un hombre de principios rocosos como Ivica es capaz de bajar a los infiernos de la segunda división para convertirse en ídolo en Ourense, así como en el máximo goleador del equipo con ocho tantos (por encima del mismísimo Quique Estebaranz), resurgir de sus cenizas en el Standard de Lieja, disputar la Champions con el Anderletch, volver a la selección sin achantarse para saldar la deuda con su país y disputar un gran torneo (la Eurocopa de 2004) y volver a engañar a un club de una gran liga. En Portmouth aun le tiran gapos por la calle al ojeador que recomendó su fichaje. 

SIETE.-  En el PC Fútbol era una auténtica máquina. Tanto en el Sevilla, como en el Orense garantizaba goles, trabajo y buen rendimiento. “Si  logra adaptarse a la Liga española puede ser una de las atracciones del campeonato” Así presentaba el famoso juego a nuestro protagonista.

OCHO.- Tras una temporada cedido en el Stade Rennais francés, Ivica se quedó sin equipo con tan solo 31 años y al no encontrar nuevos clubs que quisieran contar con su carisma y su redefinición del bigote, dedicó su vida a partir de ese momento a ganar todos los trofeos que no ganó durante su vida deportiva abusando de los viejunos en modalidades indoor del balompié.

NUEVE.- Es uno de los mejores amigos de Rakitic y fue su apoyo fundamental cuando en la 2011/12 las cosas le vinieron mal dadas al rubio de Pino Montano en el Sevilla. Busquen las fotos por internet para comprobarlo.

DIEZ.-  Solo dos son los jugadores capaces de disputarle al mismísimo Christian Colusso el nombre de esta sección: Don Papa Babacar Diawará y por supuesto el Señor IVICA MORNAR.

IMPORTANTE: también puedes leer el artículo que le dedicamos en su día al bueno de Ivica en este enlace.