Buenas
y elegantes tardes,
De
sobras es conocido el gusto que en esta casa procesamos a los jugadores con
bigotes, no por el mero hecho de que tengan pelo en la cara, sino por lo que
significan. Un jugador con bigote sabes que no te decepcionará sobre un
terreno de juego, no estará más pendiente de sus tatuajes, de sus gestos de
cara a la galería o de si lleva suficiente gomina como para que no se le salga un
pelo durante todo el partido. Podrá ser más bueno o más malo, pero se dejarán la piel, le sangrarán las rodillas y
le sudará el carajo jugar con un Mikasa que con un Jabulani. Son futbolistas de
otra pasta y sabiéndolo bien, los rectores de esta bitácora han decidido
tratarlos con todo tipo de honores cediéndome la entrada que supone el medio millar de ellas en amigos de
Colusso vs amigos de Kukleta (¡¡500 ya!!), así que vamos a darle un merecido
repaso y sincero homenaje a todos aquellos
distinguidos bigotudos que con mejor o peor fortuna pasaron por el Betis o el
Sevilla.
He
de aclarar que para la confección de esta memorabilia solo hemos tenido en
cuenta los futbolistas que jugaron en
los últimos 40 años en nuestros equipos, con especial atención a la época
dorada del bigote, esto viene a ser de 1975 a 1985 aproximadamente. Vale que
anteriormente a esta fecha posiblemente haya habido muchos jugadores que
lucieran mostacho (ya lo vimos en el caso de Soto Menaya), pero
abarcar los más de 100 años de historia de los clubes sevillanos se
antoja casi imposible, así que dejamos abiertos los comentarios para el
recuerdo de bigotudos omitidos ya sea por ser anterior a estas fechas o por un
despiste del que suscribe. Sin más dilación comencemos este repaso:












