martes, 16 de julio de 2013

LAS MASCOTAS OLVIDADAS DE SEVILLA Y BETIS


Tanto Sevilla como Betis, en el año de sus respectivos centenarios, presentaron al mundo mundial a sus respectivas mascotas. Locco, la mascota nervionense, no duró mucho más allá de esa temporada debido básicamente a su escasa repercusión mediática y que no gustó mucho a los niños, algo que ya comentamos en su día. Hoy en día está en el paro y manda su CV en vídeo, donde se vuelve amarillo para postularse como mascota del Conil.

Por su parte la mascota bética, Palmerín, fue todo un éxito, se consolidó y hoy día parece hasta uno más de la plantilla, como bien opina uno de los hermanos Teixeira.

Pero no han sido los únicos. Ha habido otras mascotas que quedaron en el olvido, y que sólo por haberlo dado todo por defender sus colores merecen su hueco aquí, y no, no hablamos de Colusso o Molins (y tampoco de Iván Larriba ni de la némesis de Jesús Alterado, ni siquiera de Hugo). 

Kinké

Antes que Locco hubo un intento por parte del Sevilla Fútbol Club de crear una mascota oficial para el club. Iba a empezar la temporada 1996-97 y la entidad presentó a Kinké, un simpático muchachuelo vestido deportivamente al estilo de los años cuarenta, primera (y en esa época única) etapa gloriosa del equipo de la casta y el coraje. El nombre fue tomado del apodo que con que era conocido Juan Armet de Castellví, aristócrata y uno de los componentes del Sevilla primigenio, entre 1917 y 1927, del que dicen que fue uno de los primeros jugadores de clase y toque que dieron lugar a lo que se acabó denominando “escuela sevillana”. Una vez retirado fue entrenador de Betis, Murcia, Real Madrid, Olímpica Jiennense y Sabadell.

Kinké (la mascota) era simpático y podía haber tenido largo vuelo, pero entonces no se había puesto de moda el tema mascotil en el campeonato español, por lo que su presencia se limitó a salir impreso en materiales tales como calendarios de bolsillo. Para colmo la desastrosa temporada del equipo, que se fue a Segunda División, conminó a borrar del mapa cualquier recuerdo de lo que había ocurrido, y Kinké fue arrastrado en esta vorágine de destrucción (curiosamente anda presente en forma de gif en una web holandesa, eso es lo que el Gobierno llama movilidad exterior). Y es que nadie quiere recordar sus fracasos, hasta que llegan cabrones como los que escribimos en este blog y sacamos los esqueletos del armario.

Drako

Seguro que la mayoría de los que leen esto están ahora mismo sorprendidísimos porque nunca habían oído hablar de Drako. Y más sorprendidos se quedan si observan que la ropa del Sevilla que porta el bicho en cuestión lleva la marca Li-Ning, y si se dejan los ojos en el intento verán, en la esquina inferior derecha, que la fecha del copyright es de 2012. ¿Cómo es posible que siendo tan reciente nadie recuerde la existencia de Drako?

Pues muy sencillo, Drako no es ninguna mascota oficial del Sevilla Fútbol Club, su aparición, en forma de varios fondos de pantalla, tuvo lugar en el foro oficial del club, creación propia del forero Blas Vaz. Yo hace quince minutos tampoco sabía de su existencia y lo he encontrado por casualidad investigando, pero me ha parecido tan acertado el diseño que he creído conveniente compartirlo con el mundo (espero que el amigo Blas no se enfade).

Según explica el padre de la criatura en el foro, eligió un dragón por ser una figura que tiene bastante presencia en la arquitectura sevillana, y el nombre fue elegido en parte también para homenajear al futbolista Ivica Dragutinovic, AKA “Comandante Drago”.

El diseño de Drako es sólo una muestra más de que muchos aficionados valen más que muchos profesionales, es algo que también se puede observar viendo los diseños fake de camisetas que hay por la red, y es que cuando algo se hace con cariño, le da siempre mil patadas a lo que se hace por dinero.
Currito y Palmerito

Según la web “Béticos y andaluces”, se crearon al principio de la temporada 1995-96, pero se pasó tan olímpicamente de ellos que nadie los recuerda salvo esa web, y no pone fuentes así que lo mismo se inventan las cosas los muy canallas, como hacen algunos que yo me sé.


Palmerito es el antecesor humano de Palmerín. Tiene toda la pinta de que en una noche de drogas y alcohol (si este par no son politoxicómanos no se explican esas caras) iba tan ciego que se tiró a una palmera al grito de “qué me ponen las tías altas”, y de ahí esa unión diabólica a los ojos del Palmar de Troya salió Palmerín.



Currito por su parte es un torero, el hijo inútil de Curro Romero, al que ni su padre consiguió convertir en torero de verdad y acabó intentando enchufarlo como mascota bética, pero era tan inútil que en un país donde el enchufe está a la orden del día tampoco consiguió el puesto. Hoy día es diputado en el Congreso.
 
Los candidatos a mascota del centenario bético

Palmerín no salió así como así. Hubo varios candidatos a su trono, y él fue el elegido por votación más o menos popular. ¿Quiénes se quedaron en puertas de conseguir tamaño privilegio?

Helio

Llamado así por el barrio de Heliópolis, Helio es un…¿qué cojones es? ¿Un niño con paperas? Cuánto daño ha hecho el Cobi a la sociedad mascotil, por Dios.



El Lorenzo de Heliópolis

Con un nombre mitad basado en el nombre del barrio donde se encuentra el Villamarín (Helio es Sol en latín, por si alguien todavía no se ha enterado, y el Sol es conocido popularmente como Lorenzo por estas latitudes), mitad en el entrenador más exitoso y querido de la historia bética, especialmente reciente, Lorenzo Serra Ferrer, esta mascota representa pues eso, un solano. A mí me resulta una inquietante mezcla entre Guti y Tina Turner, y sólo por la grima que me produce esa fusión me alegro de que desapareciera del mapa.

 
El Duende Verde

Tras ver como su estirpe familiar era pateada en el culo por Spiderman una y otra vez este simpático leprechaun pensó que la villanía comiquera no tenía mucha salida como futuro profesional y decidió presentarse a mascota del Betis, basándose básicamente en que es verde y que el Betis “tiene duende” (¿?). Quizá el padre de la criatura oyó hablar de los orígenes de los colores verdiblancos y se hizo un lío entre Irlanda (cuna de los leprechauns) y Escocia (de donde realmente surgen los colores béticos). Era el gran favorito pero el día de la votación fue el 18 de Marzo y la resaca le impidió acudir a la cita, por lo que fue descalificado.


El Palmerín primitivo

Palmerín no siempre fue un muchacho sano y lozano como es hoy día. El diseño que se presentó para las votaciones fue éste, más desgarbado y peor trazado, y hablando claramente, más feo. Tras ganar se rediseñó haciéndolo más retaco (Palmerín no dio el estirón, se desestiró) y le colocaron su característico pañuelo en la cabeza que le da ese aire deportista y canalla que amamos con fervor no disimulado.

6 comentarios:

Rinat Rafaé dijo...

Verdaderamente inquietante el gif de Kinké... tengo miedo.

Mención a parte merece aquel perrino que la Liga quiso imponer en plena vorágine de mascotas pre Expo y Olimpiadas. En 1991 Curro y Cobi se hicieron fuertes y expulsaro ndel mercado al perro Goli. Aquí lo tenemos en su versión sevillista y en su versión bética

Alfonsobis dijo...

Yo me acuerdo del perro ese, salió casi al mismo tiempo que otro perro, que fue el del mundial de USA.

RAF16 dijo...

Sr. Rinat, recuerden los míticos Goligol antes del partido del plus con los niños tirando a porteria para conseguir puntos:

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=MNg1OYtSQhs

Anónimo dijo...

Hostia tío!!! Los pins del nesquik si no me equivoco...(tendría yo 6-7 años) Que recuerdos, aún me queda alguno por casa... Alex B

Dami Fernández dijo...

Nada más ver el título de la entrada ya sabía que me iba a descojonar. Buen trabajo!

Dani dijo...

Creo recordar que los Goli salían en los cromos de fútbol, ataviados con los uniformes de los equipos de primera, durante una temporada... No sé si alguien más lo recuerda...