miércoles, 28 de noviembre de 2012

JUAN MIGUEL GELABERT MARGÜELLO, "JUANMI"


El 26 de Septiembre de 1972, un buen señor iba andando por una playa de Cala Ratjada, pedanía de Capdepera, en la isla de Mallorca, cuando al mirar al cielo vio algo extraño. Apenas le dio tiempo a esquivar la nave con forma de pelota de tenis tamaño XXL que cayó del cielo en mitad de la arena. Cual no sería su sorpresa cuando de dentro de dicha nave salió un pequeño bebé con una característica peculiar. Tenía cola. El hombre decidió adoptarlo y bautizarlo con el nombre de Juan Miguel Gelabert Margüello, siendo conocido entre sus allegados como Juanmi. Así empieza su historia.

En su juventud Juanmi correteaba por Capdepera con su amigo Toni Prats, el cual era calvo con seis puntos en la cabeza (aunque luego se dejó el pelo para ligar más). Empezaron a jugar juntos al fútbol en las categorías inferiores del Mallorca, entrenados por el míster Muten Roshi. Éste venerable maestro les enseñó la técnica del kamehasaque de banda, que permitía alcanzar grandes distancias en dicha suerte del balompié. Aunque Prats lo entendió mal y aprendió a hacerlo con los pies, lo que le convirtió en un portero capaz de tirar faltas. Pero esta es la historia de Juanmi, cuya perfección en el kamehasaque de banda permitía a su equipo ganar difíciles combates, lo cual le convirtió en alguien muy apreciado.



Un buen día en casa de Juanmi se presentó una chica que, al verlo se quedó alucinando. “Tienes cola”, le dijo. “Y tú tienes el pelo azul, que pareces una choni de extrarradio a la que le ha salido mal el teñido”. A la chica se le iluminó la vista al ver una bola con cuatro estrellas que había encima del televisor. Era un regalo del abuelo de Juanmi, que le había quedado en herencia tras morir en extrañas circunstancias una noche de luna llena. La chica le explicó que aquello era una bola de dragón, y que si juntaban las siete que existían podían pedir un deseo. Juanmi aceptó ir con ella a buscar las bolas.

La segunda estaba en Palencia, donde se mudaron aprovechando que allí vivía una abuela de nuestro héroe. Juanmi aprovecha y firma por el club local en el verano de 1991, aunque en su primer año allí estuvo cedido para combatir en el modesto Venta de Baños.

Al volver al Palencia su kamehasaque de banda le convierte en imprescindible en el club, y en una de las figuras del modesto equipo de Segunda B, que llega a rozar la Segunda A, pero en el partido decisivo, jugado en noche de luna llena, Juanmi se encabrona y se convierte en un mono gigante, destroza el estadio y descalifican al Palencia. Desde entonces se cortaría la cola para evitar problemas, aunque hubo quien propuso destruir la luna. Curiosamente el destrozo del estadio descubre la segunda bola de dragón, que se encontraba bajo el césped.

Juanmi, en su tiempo en Palencia, había ampliado sus técnicas, y al kamehasaque de banda añadió el shunkanido, que le permitía cambiar de posición instantáneamente entre el lateral derecho y el centro de la defensa. Esa polivalencia le permite firmar por el Elche en 1995, habiendo llegado a la ciudad ilicitana junto a la choni peliazul buscando la tercera bola de dragón.

Con el Elche asciende a Segunda División A en 1997. Pero sólo duran una temporada en la categoría. El descenso llega en un duro combate en Jaén, donde un tipo verde con antenas derriba a Juanmi y al Elche al completo. De cualquier forma el Jaén del tipo verde también desciende, expulsando éste un huevo por la boca en el último momento.

Al parecer el dragon-radar estaba ligeramente equivocado, ya que la tercera bola no estaba en Elche, sino en Alicante, así que nuestro héroe firma por el Hércules, donde sufre el revés de otro descenso. En Segunda B no van mal las cosas a la temporada siguiente, y parece que pueden retornar con los guerreros de plata de la Segunda División A, pero resulta que un día, sin venir a cuento de nada una pelota de tenis gigante cae en el Rico Pérez saliendo de ella un melenas que dice ser hermano de Juanmi. Éste le revela que pertenece a la estirpe de los soccer-saiyans y le dice que se vaya con él. Juanmi se niega y todo acaba en un gran enfrentamiento en el que tanto Juanmi como el melenas son derribados quedándose sin ascenso por un tipo verde con antenas salido del huevo que expulsó el tipo verde con antenas de antes.

Juanmi despierta en el cielo, y después recorre un camino con forma de serpiente llegando a un sitio que se parecía tela al estadio del Recreativo de Huelva donde conoce a Kaio Alcaraz, que le ayuda a perfeccionar sus técnicas, ya que un día deberá usarlas ante un gran desafío. Muchos puntos consiguió el Recreativo ese año gracias a ellas.

Mientras, su amiga, la choni peliazul, conoció a un cani que iba por ahí con un gato azul volador y se enrolló con él. Encontraron todas las bolas de dragón mientras viajaban por España escuchando música de Semana Santa, Andy y Lucas y tuntumpá, y usaron el deseo para resucitar a Juanmi y mandarlo al Sevilla Fútbol Club. Es el verano de 2001.

En Sevilla empieza bien, pero tanto practicar el kamehasaque de banda empieza a provocarle problemas en el hombro, por lo que no puede desarrollar en el Pizjuán su técnica más apreciada. 18 combates el primer año y 5 combates en el segundo fue su pobre bagaje en la Liga Budokai con el conjunto de Nervión. La única ocasión en que su kamehasaque de banda surtió efecto fue en la visita al Camp Nou, donde sirvió para que Tomás superara a Freezer Pepe Reina. Sin embargo, no pudo evitar la destrucción de Namek por un resultado total de 3-1.

Posteriormente pasaría dos años en el Córdoba, sufriendo otro descenso a Segunda B en la segunda de dichas temporadas. Tras este descenso se plantea retirarse. Cree que Kaio Alcaraz le engañó, ya que el duro desafío del que le habló éste no aparece por ninguna parte, pero he aquí que aparece un chico del futuro, hijo al parecer de su amiga peliazul y otro soccer-saiyan perdido por ahí, y le dice que no se retire, que fiche por el Sporting. Después de esto el chico del futuro se va a una casa de apuestas y pone un millón de euros a que España gana las dos próximas Eurocopas y el próximo Mundial.

Juanmi llega al Sporting donde se hace con un sitio, y con su veteranía alecciona a jóvenes canteranos asturianos deseosos de devolver al club a Primera División. El más destacado de ellos era Roberto, portero del club, convirtiéndose en su maestro y entrenando con él a diario para convertirlo en un gran combatiente.

En su segunda temporada en el club, la 2006-07, llegan a la recta final en situación apurada, con el descenso demasiado cercano, cuando toca la visita al Ramón de Carranza de Cádiz.

Corre el minuto 58 del combate, con empate en el marcador, cuando un luchador cadista lanza a puerta. Todo está perdido, si el balón entra el Sporting estará en serio peligro, y en ese momento Juanmi lo ve claro. Ése era el gran desafío. Mira a su ahijado Roberto, se pone dos dedos en la frente y le dice “cuídate mucho”. Roberto grita “nooooo”, Juanmi hace el shunkanido y se planta ante el balón que le golpea y le derriba, consiguiendo evitar el gol. Juanmi muere en ese instante (deportivamente, se entiende), ya que el golpe le provoca une lesión ocular que le obliga a dejar el fútbol, pero consigue salvar al Sporting.

Un año más tarde, las paradas de Roberto, siempre apoyado por Juanmi desde el más allá (o sea, la grada) son parte fundamental para que el Sporting retorne a Primera División después de diez años tras una última victoria ante los guerreros de plata.

¿Y qué fue de Juanmi? Pues ha sido director formativo del Hércules y comentarista deportivo. Y quién sabe, quizá un día se haga míster y lo volvamos a traer aquí en esa sección, contándonos andanzas contra muñecos rosas o convirtiéndose en soccer-saiyan de nivel 4.

7 comentarios:

Alfonsobis dijo...

No se fusionó al final con Luis Gil y salió Niklos Machlas?

Rinat Rafaé dijo...

Ha merecido la pena que me pisaras a este jugador para conocer el origen del kamehasaque de banda.

Cojonuda historia que culmina con un "Noooooooo" verdaderamente épico!!

En este video del gol de Tomás al Barcelona podemos apreciar lo mortífera de su técnica.

PD: Da gracias a Dios/Piccolo que en el Sevilla jugó Stankevicius

Dami Fernández dijo...

Excelso, a la altura de las entradas de Denilson, Ivanov o Benjamín Button.

Anónimo dijo...

Murió (deportivamente) me mató jaja enorme

ALVARO dijo...

jajajaja ke weno!!

No me acuerdo de este jugador, pero con la historia ha tenido todo el arte

Gonzalo Mazarrasa dijo...

Jejeje como fan de Goku no puedo hacer más que quitarme el sombrero ante la narración.

Como aficionado al Mallorca, recuerdo con cariño a Juanmi. Os ha faltado un pequeño guiño que creo que encaja mucho con la idea de este blog.

Y fue la única vez que Baleares hizo Selecció Autonomica. Fue en las navidades de 2002, y con Serra Ferrer en el banquillo y algunos nombres de nivel (Miguel Angel Nadal, Riera, Moyá... y algunos conocidos beticosevillistas vuestros como Marcos MArtin de la Fuente o Xisco Muñoz...). En fin. Perdimos contra la todopoderosa Malta...

Resulta que Serra Ferrer convocó del Sevilla a David Castedo y a Juanmi. No sé qué partido aplazado tenía por aquel entonces el Sevilla que se jugaba pocos días después. Y el Sevilla cogió y dijo, David Castedo no le dejo viajar y que se concentre para el partido titular... a Juanmi sí, que para lo que aporta y no va ni convocado, que se entretenga con gusto.

Es como convocan a Temsiam y Chaoz y te dicen... al segundo os lo dejo que haga un bolo por ahi.

Sandra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.