Yo
y mi buen ojo con los futbolistas. Si en su día defendí a capa y espada que de
los Navas el bueno era Marco
o si estaba absolutamente convencido de que Campaña iba a ser el nuevo Xavi,
con Kepa vaticiné que el Sevilla tenía un delantero para diez años, si es que
no llegaba antes un Manchester United o Chelsea de la vida y se lo arrebataba
a base de millones.
Ya
ven, a toro pasado puede parece que mi ojo no sea demasiado clínico, pero
oigan, cuando Kepa estaba en el Sevilla B (al que había llegado procedente del
UD Marbella) despuntaba, y despuntaba de verdad. Lo vi en varios partidos y el
tío se salía, recuerdo como se fajó con la defensa del Castellón una y otra vez
buscando los goles que le dieran el empate que supusieran el ascenso (solo pudo
marcar uno y sobre la bocina) de aquel equipo que con los Sergio
Ramos, Puerta, Bezares,
Pablo Ruiz, Lolo o los hermanos Navas estuvo a un gol del ascenso.
Un
año antes Caparrós le había dado la oportunidad de debutar en una
intrascendente eliminatoria copera ante el Linares donde salió para básicamente
perder tiempo sustituyendo a Antoñito
en el minuto 93, aunque para él tuvo que ser la bomba. Solo por poder decir que
jugaste junto a una leyenda como Vinnie
Sanways ya mereció la pena.












