GRAN
TRACA FINAL (III). Por Antonio Gallardo
En
este texto vamos a hacer referencia sobre un jugador todavía joven pero con una
trayectoria que ya quisiera un Babá, un Mehmet Aurelio o un Stevanovic.
Ese jugador es José Ángel Gómez Campaña, conocido en el mundo del balompíe, en el ámbito laboral y en la vida en general como "Campaña" (buena elección
de nombre de guerra)
Joselito nació el último día de mayo del año 1993, día en el que el poeta Carlos Bousoño, gana el Premio
Nacional de las Letras Españolas.
Y diréis, ¿a mí que me importa eso? La verdad poco, pero un poquito de
efemérides no viene nada mal, así como “culturilla general”. El padre de la
criatura es Ricardo Gómez Carreras, más conocido como Ríscar, que jugó en la temporada 1984-1985 un único partido con el
Betis, exactamente contra el Murcia. El chiquillo heredó las dotes
futbolísticas del padre, y se fue desarrollando poco a poco, aunque no sabía el
trasiego que le iba a generar su carrera futbolística.
José
Campaña ingresó a la cantera del Sevilla gracias a su padre, que era parte del
conjunto de scouting (lo que dice ser ojeador de toda la vida) del Sevilla.
Hubo reticencias por parte de sus compañeros cuando entró en el equipo,
acusándolo de enchufismo, niño de papá y otros desprestigios más graves como “ira el chivato este que le ha ayudado el
papi a meterse en el Sevilla”. Pero poco a poco, Campaña, gracias a su
garbo y a su manejo con el balón en los pies, se fue afianzando en las
categorías inferiores del Sevilla, hasta llegar al Sevilla Atlético, en el 2009
con sólo 16 añitos.















